Drones y su potencial económico

Una de las tecnologías que más resaltan y llaman la atención de todos en estos últimos años son los llamados drones, pequeños aparatos voladores no tripulados y que pueden ser controlados en forma a distancia. Evidentemente que un dispositivo de estas peculiaridades sorprendería a cualquiera que levantase su cabeza y lo viese sobrevolando la urbe presto a la entrega de un bulto o bien efectuando labores de vigilancia, un digno espectáculo de ciencia ficción, que no es para nada ficción.

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Desarrollados y puestos en servicio hace unos poquísimos años, los drones pueden ser utilizados en infinidad de labores que el humano no puede o bien no desea efectuar, o bien sencillamente son demasiado peligrosas como la exploración o bien la limpieza de restos tóxicos, y como no podía ser de otra manera, para fines bélicos.

En los últimos años, la tecnología de aviones no tripulados ha atraído la atención debido a su uso en un sin número de conflictos en todo el mundo. No solo los vehículos aéreos no tripulados han demostrado un enorme éxito en el servicio militar durante décadas, sino que también tienen un enorme potencial comercial. Las compañías están empezando a desbloquear los numerosos beneficios de aviones no tripulados, experimentando con todo, desde la fumigación hasta la entrega de pizza.

La tecnología en drones ha hecho grandes progresos en los últimos años, a lo largo de la regulación y de apoyo a la inversión, por lo que es mucho más fácil de usar para aplicaciones comerciales. PwC realizó un análisis del costo de mano de obra y servicios en los mercados comerciales que podrían ser reemplazados por soluciones de aviones no tripulados en potencia. Su análisis encontró que los aviones no tripulados podrían valer la friolera de 127 mil millones de dólares a industrias en todo el mundo.

La infraestructura tiene las mejores perspectivas para la adopción del avión no tripulado con un valor direccionable total de más de 45 mil millones de dólares. Los aviones tripulados ya se utilizan en gran medida en la agricultura para la fumigación por lo que no es ninguna sorpresa que este sector también tiene 32 millones de dólares de potencial financiero.

Transporte redondea los tres principales industrias en las que los drones realmente podía despegar. Su valor total es de 13 mil millones de dólares, de acuerdo con PwC.

Este gráfico muestra el valor de las soluciones de aviones no tripulados para las industrias en 2015.

Infographic: The Industries Where Drones Could Really Take Off | Statista

Hay drones de diferentes tamaños, hechos para volar en exteriores o bien en interiores, con diferentes formas de control y concebidos para usos diferentes.

Con lo que en el instante de proponerse la adquisición de un dron, va a haber que tomar en consideración ciertos criterios:

  • Utilización y presupuesto. Hay drones por menos de quinientos euros y otros que cuestan múltiples miles y miles de euros. Hay que meditar en la cantidad máxima de dinero que se quiere abonar por él, ponderando por una parte la experiencia de vuelo del usuario -y por ende, la probabilidad de accidentes- y la calidad y peculiaridades que se conseguirán por su costo.
  • Vuelo en interiores o bien exteriores. Ciertos drones están hechos para volar en interiores y otros en exteriores. Los primeros son más ligeros y fáciles y, por consiguiente, difíciles de supervisar en el exterior; al paso que los segundos son aparatos más complejos, con funciones extra de estabilización del vuelo o bien GPS, entre otras muchas cosas, lo que contribuye a elevar su costo.
  • Alcance. Conforme qué empleo se le quiera dar al dron, resulta conveniente fijarse en la tecnología empleada para supervisarlo. Si se usa un mando de control a distancia vía radiofrecuencia, va a tener bastante más alcance que si el control se efectúa a través de una aplicación del móvil inteligente, vía wi-fi.
  • Nivel de batería. La autonomía, por otra parte, prosigue siendo el talón de Aquiles de los drones, tanto los de empleo familiar como los de carácter más profesional. Lo estándar el día de hoy es día es que no superen los veinte minutos de vuelo, con lo que contar con baterías extra para no arruinar la experiencia de usuario se hace prácticamente indispensable.